Creatina: el suplemento de moda que no es solo para ganar músculo

La creatina ha pasado del gimnasio a la conversación sobre salud, envejecimiento y bienestar. Pero no todos sus beneficios tienen la misma evidencia.

Redacción -
Tres mujeres caminando y haciendo ejercicio al aire libre en una imagen relacionada con envejecimiento activo y salud muscular
La creatina ya no se relaciona solo con el deporte: cada vez se estudia más por su posible papel en el envejecimiento saludable y la recuperación muscular.

Durante años, la creatina ha tenido fama de suplemento para culturistas, deportistas de fuerza y gente obsesionada con el gimnasio. Sin embargo, esa imagen se ha quedado bastante corta. Hoy se habla de ella en consulta, en redes sociales, en nutrición deportiva y también en el ámbito del envejecimiento saludable.

El doctor Aurelio Rojas lo resumía recientemente en sus redes con una idea muy clara: la creatina no solo puede ayudar a ganar músculo o fuerza, también se está estudiando por su posible papel en la memoria, la recuperación, la salud ósea, la inflamación o incluso el estado de ánimo. La cuestión importante es distinguir entre lo que está muy demostrado, lo que es prometedor y lo que todavía necesita más investigación.

Qué es la creatina y por qué importa

La creatina es una sustancia que el cuerpo produce de forma natural y que también obtenemos a través de alimentos como la carne o el pescado. Su función principal está relacionada con la energía rápida que utilizan los músculos en esfuerzos intensos y breves.

Por eso su efecto más conocido es el deportivo: puede mejorar el rendimiento en ejercicios de fuerza, potencia y alta intensidad. La International Society of Sports Nutrition considera la creatina uno de los suplementos más eficaces y estudiados para mejorar la capacidad de ejercicio y aumentar la masa muscular cuando se combina con entrenamiento.

El beneficio más sólido: fuerza y masa muscular

Aquí no hay demasiado misterio. La creatina puede ayudar a aumentar la fuerza muscular, mejorar el rendimiento en entrenamientos exigentes y favorecer la ganancia de masa magra, especialmente si se acompaña de ejercicio de resistencia o fuerza.

Esto también explica por qué cada vez se habla más de ella en personas mayores. Con la edad se pierde masa muscular, fuerza y funcionalidad. La creatina, combinada con entrenamiento, puede ser una herramienta interesante para ayudar a preservar músculo y autonomía, aunque no sustituye al ejercicio ni a una buena alimentación.

¿Solo para hombres jóvenes? No

Otro mito que conviene desmontar es que la creatina sea “cosa de hombres” o de gente joven. No es así. Puede ser especialmente interesante en mujeres, en etapas como la menopausia, y en mayores de 50 años, precisamente por su relación con la fuerza, la masa muscular y la recuperación.

Eso no significa que todo el mundo tenga que tomarla, pero sí que no debería descartarse por prejuicios. La creatina monohidrato es la forma más estudiada, accesible y económica, y suele recomendarse en dosis de 3 a 5 gramos al día.

Envase de creatina monohidrato junto a una cuchara medidora con suplemento en polvo
Envase de creatina monohidrato junto a una cuchara medidora con suplemento en polvo

Cerebro, memoria y ánimo: prometedor, pero con matices

Uno de los puntos más llamativos es su posible efecto sobre la función cognitiva. Hay estudios recientes que sugieren beneficios en memoria o rendimiento mental en determinados contextos, aunque las conclusiones todavía no son tan firmes como en el caso del rendimiento muscular. Una revisión de 2024 apuntó posibles efectos positivos en la función cognitiva, pero la EFSA concluyó ese mismo año que aún no se puede establecer una relación causa-efecto suficientemente sólida para aprobar una alegación general sobre mejora cognitiva.

Traducido: hay señales interesantes, pero no conviene venderla como una pastilla para la memoria.

¿Daña los riñones? ¿Produce caída del cabello?

En personas sanas, tomada en dosis habituales, la creatina se considera segura. Mayo Clinic señala que, usada por vía oral en dosis recomendadas, probablemente es segura para muchas personas durante varios años.

El miedo a que dañe los riñones viene en parte de la confusión con la creatinina, un marcador que puede verse alterado sin que eso implique necesariamente daño renal. Aun así, quienes tengan enfermedad renal, medicación relevante o patologías crónicas deberían consultarlo antes con un profesional sanitario.

Sobre la caída del cabello, la evidencia no permite afirmar que la creatina provoque alopecia. Y sobre la retención de líquidos, puede aumentar algo el peso por mayor contenido de agua dentro del músculo, pero no es la típica retención asociada a hinchazón general.

Cuánta creatina tomar

La pauta más sencilla es también la más repetida: creatina monohidrato, entre 3 y 5 gramos al día, en una sola toma. No hace falta complicarse con horarios mágicos. Puede tomarse cuando resulte más cómodo.

Lo importante es la constancia, no tanto el momento exacto. Y, como siempre, la creatina no compensa una mala dieta, un mal descanso ni una vida sedentaria.

La conclusión: no es magia, pero sí una herramienta interesante

La creatina no es un atajo milagroso ni convierte por sí sola a nadie en una persona más fuerte, más joven o más sana. Pero sí es uno de los suplementos con más respaldo en el ámbito deportivo y cada vez despierta más interés en salud, envejecimiento activo y bienestar general.

Quizá el cambio más interesante sea este: hemos dejado de verla como “el suplemento del gimnasio” para empezar a entenderla como una posible aliada de la fuerza, la recuperación y la calidad de vida. Y eso, bien explicado, merece bastante más atención que muchos productos de moda.

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