El cambio de tiempo que nos espera esta semana en España
Del paraguas al calor casi veraniego: así evolucionará el tiempo día a día hasta el domingo
España vivirá esta semana uno de esos cambios de tiempo que parecen más propios de abril que de finales de mayo. La situación arrancará con cielos nubosos, lluvias y temperaturas suaves en buena parte del país, especialmente en el norte y el Mediterráneo, pero poco a poco el anticiclón irá ganando terreno hasta dejar un fin de semana casi veraniego en muchas comunidades.
Las imágenes de previsión muestran una evolución muy clara: del gris y las precipitaciones del lunes a un dominio casi absoluto del sol entre viernes y domingo, acompañado además de un importante ascenso térmico.
El lunes todavía será inestable
La semana comienza con un ambiente relativamente fresco para la época. Este lunes predominan las nubes en gran parte de España y aparecen lluvias en zonas del nordeste, Cataluña, litoral mediterráneo y puntos del norte peninsular.

Las temperaturas quedan contenidas en buena parte del país. Madrid rondará los 21 grados, Barcelona apenas alcanzará los 19 y Bilbao se moverá cerca de los 16. Solo Andalucía occidental y algunos puntos del sur comenzarán a acercarse a valores más altos.
El contraste será evidente respecto a lo que llegará después.
El anticiclón empieza a imponerse desde el miércoles
A partir del martes y, sobre todo, del miércoles, la atmósfera comenzará a estabilizarse rápidamente. Las lluvias irán desapareciendo y el sol ganará terreno desde el oeste y el centro peninsular.
Ciudades como Sevilla, Córdoba, Badajoz o Cáceres ya empezarán a superar ampliamente los 30 grados a mitad de semana, mientras Madrid se acercará a los 28-30 grados.
En el norte aún persistirá algo de nubosidad y algunas precipitaciones aisladas, especialmente cerca del Cantábrico, pero el cambio de tendencia será muy claro.
El viernes llegará el gran salto térmico
El viernes podría convertirse en el primer gran episodio cálido de este tramo final de primavera. Las máximas se dispararán en amplias zonas del interior y del sur peninsular.
Sevilla podría alcanzar los 37 grados, Córdoba los 35, Badajoz rondará los 37 y Zaragoza podría acercarse a los 34-35 grados. Incluso ciudades habitualmente más suaves en esta época, como Madrid, se moverán ya cerca de los 33 grados.
En la costa mediterránea el calor será más moderado gracias a la influencia marítima, aunque también subirán claramente las temperaturas.
El fin de semana tendrá sabor plenamente veraniego
Sábado y domingo consolidarán el ambiente estable en casi toda España. El mapa quedará prácticamente dominado por el sol, salvo algunas nubes y lluvias débiles aisladas en Galicia y el Cantábrico.
La sensación será ya plenamente veraniega en gran parte del país, especialmente en el sur y el interior peninsular. Andalucía volverá a situarse por encima de los 35 grados en varios puntos y el valle del Ebro también vivirá jornadas muy cálidas.
Las noches, además, comenzarán a ser bastante más suaves en muchas capitales.
Un cambio muy típico de mayo… pero especialmente rápido
Este tipo de situaciones son relativamente habituales en mayo, un mes conocido precisamente por sus fuertes contrastes meteorológicos. La primavera suele alternar entradas de aire fresco e inestabilidad con rápidas irrupciones cálidas procedentes del norte de África.
Lo llamativo esta vez será la velocidad del cambio: España pasará de necesitar paraguas y chaqueta ligera en muchas ciudades a hablar de calor casi veraniego en apenas cuatro o cinco días.