Estos son los cambios en el código de circulación que entrarán en vigor el 1 de octubre
El Gobierno ha aprobado una importante reforma del Reglamento General de Circulación. La mayoría de los cambios entrarán en vigor el próximo 1 de octubre y afectarán a conductores, ciclistas, motoristas y usuarios de patinetes eléctricos.
A partir del próximo 1 de octubre, circular por las calles y carreteras españolas dejará de ser exactamente igual que hasta ahora. El Consejo de Ministros ha aprobado una reforma del Reglamento General de Circulación con un objetivo claro: aumentar la protección de los llamados usuarios vulnerables de la vía, es decir, peatones, ciclistas, motoristas y usuarios de vehículos de movilidad personal como los patinetes eléctricos.
Algunas de las medidas afectan directamente a millones de conductores, mientras que otras introducen nuevas obligaciones para quienes utilizan bicicletas o patinetes. Estas son las principales novedades.
Los patinetes eléctricos tendrán edad mínima y casco obligatorio
Probablemente sea uno de los cambios más importantes.
A partir del 1 de octubre será obligatorio tener al menos 15 años para conducir un patinete eléctrico en la vía pública. Además, todos los usuarios deberán utilizar casco de protección.
También será obligatorio llevar chaleco reflectante cuando se circule de noche o en condiciones de baja visibilidad. Las sanciones por incumplir estas normas podrán alcanzar los 200 euros.
Luces obligatorias en los patinetes
Los patinetes deberán circular con iluminación encendida para mejorar su visibilidad ante otros usuarios de la vía. No obstante, algunas de estas obligaciones técnicas tendrán un periodo de adaptación y se aplicarán plenamente a partir de 2027.
Más protección para los ciclistas
La reforma endurece las condiciones de adelantamiento a bicicletas.
Los conductores deberán extremar las precauciones y reducir la velocidad al adelantar a ciclistas o a vehículos inmovilizados en la vía. Además, se refuerza la obligación de mantener una distancia de seguridad adecuada durante la maniobra.
También desaparecen algunas excepciones relacionadas con el uso del casco en vías interurbanas, donde la protección será más estricta.
Nuevas obligaciones para los motoristas
Los motoristas también notarán cambios.
Será obligatorio utilizar guantes de protección homologados y calzado cerrado cuando se conduzca una motocicleta. La medida busca reducir la gravedad de las lesiones en caso de caída o accidente.
Además, se regula la posibilidad de utilizar el arcén en determinadas situaciones de congestión o retenciones, siempre bajo condiciones específicas de seguridad.
Adiós a algunas excepciones del cinturón de seguridad
Otra de las novedades afecta al cinturón de seguridad.
La reforma elimina determinadas exenciones que todavía existían para algunos profesionales, como taxistas o repartidores en determinadas circunstancias, reforzando así la obligatoriedad de utilizar este sistema de protección.
Carriles especiales para emergencias y nevadas
El nuevo reglamento también introduce medidas para situaciones excepcionales.
En caso de grandes retenciones o episodios de nieve podrán habilitarse carriles específicos destinados a facilitar el paso de los servicios de emergencia. Asimismo, se establecen nuevas reglas para la circulación cuando las condiciones meteorológicas sean especialmente adversas.
¿Cuándo entran en vigor los cambios?
La mayor parte de las modificaciones entrarán en vigor el 1 de octubre de 2026, aunque algunas medidas relacionadas con equipamiento técnico de los patinetes y determinados requisitos específicos dispondrán de un periodo transitorio y comenzarán a aplicarse durante 2027.
Un cambio que afecta a millones de usuarios
La reforma supone una de las mayores actualizaciones del Reglamento General de Circulación de los últimos años. Aunque muchas medidas están dirigidas a peatones, ciclistas y usuarios de patinetes, los conductores de turismos también deberán adaptarse a nuevas normas de adelantamiento, seguridad y convivencia en la vía.
En definitiva, el 1 de octubre marcará un antes y un después para la movilidad urbana en España, con un denominador común: aumentar la seguridad de quienes tienen más riesgo de sufrir las consecuencias de un accidente.