10 ciudades españolas sueñan con el ascenso a 1ª RFEF
Cuenca, Jaén, Logroño o San Sebastián de los Reyes buscan un salto que puede cambiarlo todo
El fútbol modesto español vuelve a vivir uno de esos fines de semana donde se mezcla ilusión, nervios y orgullo local. Diez ciudades españolas afrontan las eliminatorias de ascenso a 1ª RFEF, una categoría que se ha convertido en la frontera definitiva entre el fútbol semiprofesional y el escaparate nacional.
Cuenca, Ourense, Logroño, San Sebastián de los Reyes, Coria, Jaén, Águilas, Palma de Mallorca, Oviedo y Sa Pobla estarán pendientes del balón durante dos fines de semana consecutivos. Primero llegará la ida. Después, la vuelta definitiva. Noventa minutos —o quizá más— que pueden cambiar la dimensión deportiva, económica y social de muchos clubes.
Porque subir a 1ª RFEF no es solo una cuestión deportiva. Para muchas de estas ciudades supone ganar visibilidad, atraer aficionados visitantes, aumentar ingresos y volver a colocar el nombre de la localidad en el mapa futbolístico nacional.

Los enfrentamientos del playoff
El sorteo final ya ha definido las eliminatorias por el ascenso a 1ª RFEF y deja cruces con muchísimo atractivo, ciudades volcadas y varios históricos del fútbol español peleando por regresar a una categoría nacional de primer nivel.
Los enfrentamientos son los siguientes:
- Real Jaén vs CD Atlético Baleares
- CD Coria vs Real Oviedo Vetusta
- UD Logroñés vs UD San Sebastián de los Reyes
- Ourense CF vs UB Conquense
- Águilas FC vs UD Poblense
La eliminatoria entre Ourense y Conquense aparece como una de las más igualadas del playoff. Dos ciudades muy vinculadas emocionalmente a sus equipos y dos aficiones que llevan semanas soñando con volver a verse en una categoría superior.
También destaca el duelo entre Real Jaén y Atlético Baleares, probablemente el cruce con más experiencia acumulada en categorías nacionales. En Jaén se espera un ambiente espectacular, mientras que Palma de Mallorca busca seguir consolidando la presencia del fútbol balear más allá del RCD Mallorca.
El choque entre Coria y el filial del Real Oviedo mezcla dos realidades muy diferentes: la ilusión de una pequeña ciudad extremeña frente al potencial de cantera de uno de los clubes históricos del fútbol español.
Y en Logroño, la presión será enorme. La afición de la UD Logroñés considera prácticamente una obligación regresar a 1ª RFEF, aunque enfrente tendrá a un Sanse acostumbrado a competir en escenarios exigentes.
En el caso de Águilas y Poblense, el playoff deja además un duelo con aroma mediterráneo entre dos localidades donde el fútbol sigue siendo una parte esencial de la identidad local.
El fútbol como identidad de ciudad
Cada una de estas eliminatorias tiene una lectura deportiva, pero también una lectura emocional y económica.
En ciudades medianas o pequeñas como Cuenca, Coria, Águilas o Sa Pobla, el fútbol actúa muchas veces como elemento de identidad colectiva. Un ascenso significa llenar hoteles en días de partido, atraer visitantes, mover bares y restaurantes y aparecer en medios nacionales con mucha más frecuencia.
En otros casos, como Palma de Mallorca u Oviedo, la situación es diferente. Allí ya existen clubes en categorías superiores, pero el papel de los filiales también es fundamental.
El Real Oviedo Vetusta representa el futuro deportivo de uno de los clubes históricos del fútbol español. Y en Palma, el crecimiento del fútbol balear sigue dejando proyectos cada vez más competitivos.
El playoff también demuestra algo que muchas veces pasa desapercibido: el enorme nivel competitivo que existe ya fuera del fútbol profesional. Estadios llenos, desplazamientos masivos y ciudades completamente pendientes de un resultado.
Dos fines de semana que pueden cambiar una temporada
La ida marcará el tono de las eliminatorias, pero todo se decidirá realmente en la vuelta. En este tipo de partidos, un detalle cambia una temporada entera.
Un gol en el descuento. Una parada. Un penalti. Una expulsión.
Y detrás de cada jugada habrá miles de personas soñando con ver a su ciudad competir un escalón más arriba.
Porque en el fútbol modesto español todavía sobreviven muchas cosas que en la élite se han perdido: cercanía, identidad y sensación de pertenencia.
Y este fin de semana, diez ciudades volverán a demostrarlo.