El aceite de oliva vuelve a tensionarse: menos cosecha y precios al alza

La campaña avanza marcada por lluvias, viento y pérdidas de fruto, mientras el producto más robado en supermercados podría encarecerse otra vez.

Redacción -
Botellas de aceite de oliva en cajas
El aceite de oliva subirá, previsiblemente, su precio // Foto: Adobe Stock

El aceite de oliva vuelve a situarse en el centro de todas las miradas. Cuando el mercado empezaba a estabilizarse tras meses de precios disparados, la nueva campaña introduce un nuevo factor de incertidumbre: menos producción de la esperada y condiciones meteorológicas adversas que han complicado seriamente la recolección.

Las cifras ya apuntan en esa dirección. La producción se quedará en torno a 1,28 millones de toneladas, lo que supone una caída cercana al 9 % respecto a la campaña anterior, es decir, unas 24.000 toneladas menos. Un ajuste que, aunque no es extremo, sí es suficiente para volver a presionar los precios en un producto especialmente sensible para los hogares españoles.

La lluvia y el viento complican una campaña clave

La climatología ha sido el gran condicionante de este año. Las lluvias intensas y las rachas de viento han provocado la caída de aceituna antes de tiempo, con parte del fruto arrastrado por el agua o atrapado en el terreno.

En algunas zonas, las pérdidas han sido muy elevadas, con aceituna ya irrecuperable. Aunque no se trata de un fenómeno uniforme en todo el país, sí ha afectado lo suficiente como para reducir el rendimiento global de la campaña y dejarla por debajo de lo previsto.

El resultado: menos aceite disponible y una mayor incertidumbre en el mercado.

Subida moderada… pero casi inevitable

Con este escenario, la pregunta es clara: ¿subirá el precio?

Todo apunta a que sí, pero con matices. El sector no espera, por ahora, una subida dramática como la vivida en los últimos años, pero sí una tendencia al alza progresiva si la demanda se mantiene fuerte tanto en España como en el exterior.

A esto se suma otro factor clave que aún puede inclinar la balanza: el precio del gasóleo agrícola. Si los costes de producción y transporte siguen aumentando, el impacto acabará trasladándose al consumidor.

El aceite ya no solo preocupa por su precio

Hay un dato que refleja mejor que ningún otro la situación actual del aceite de oliva: se ha convertido en el producto más hurtado en los supermercados, según un informe de Checkpoint Systems de 2025.

Este fenómeno no es casual. Cuando un producto básico entra en este tipo de rankings, es porque ha dejado de ser cotidiano para convertirse en un bien de alto valor. Botellas protegidas, alarmas en los lineales o incluso cambios en la exposición del producto ya son habituales en muchos supermercados.

Y eso dice mucho más de la situación que cualquier gráfico de precios.

Un básico que sigue sin encontrar estabilidad

El aceite de oliva sigue atrapado en una dinámica inestable. Entre el impacto del clima, los costes del campo y la presión de la demanda, el producto estrella de la dieta mediterránea no consigue recuperar la normalidad.

Para el consumidor, el mensaje es claro: el aceite no se disparará de forma inmediata, pero todo indica que volverá a encarecerse en los próximos meses.

Y en España, cuando sube el aceite de oliva, no es solo una subida más: es un termómetro directo del coste de la vida.

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