El dragón azul es un pequeño nudibranquio pelágico que vive flotando boca abajo en la superficie del mar. Tiene tonos azules por arriba y plateados por abajo, un camuflaje perfecto: desde arriba se mezcla con el mar y desde abajo con el cielo. Se alimenta de sifonóforos (como la carabela portuguesa) y guarda en su cuerpo las células urticantes de sus presas, lo que hace que su contacto pueda provocar una picadura muy dolorosa.
¿Por qué aparece ahora en nuestras playas?
No “viene a propósito”: corrientes marinas, vientos y el calentamiento del agua pueden arrastrar ejemplares pelágicos hasta la orilla. Además, cuando hay más medusas y carabelas en una zona, aumenta la probabilidad de que los depredadores que se alimentan de ellas, como Glaucus, aparezcan cerca de la costa.
En días recientes se localizaron ejemplares varados en la playa de Vivers (Guardamar del Segura), lo que motivó la prohibición temporal del baño y una vigilancia intensiva hasta descartar más ejemplares (informes locales confirmaron la actuación municipal).
Riesgos y síntomas de la picadura
Qué hacer si ves un dragón azul
Consejos prácticos para familias y dueños de mascotas
La presencia del dragón azul es un recordatorio de que el mar está cambiando y de que hay que seguir normas básicas de prudencia. No es un motivo para alarmarse, pero sí para respetar las indicaciones de socorristas y actuar con sentido común: ver, no tocar, avisar y, si hace falta, tratar.