¿Qué es la M-70? La autovía que ha generado debate… sin existir como proyecto
El debate sobre una nueva circunvalación resurge tras las publicaciones en medios y las declaraciones de Emiliano García-Page, pero la realidad es mucho menos clara de lo que parece.
La M-70 ha vuelto al debate mediático como si se tratara de una gran autovía en proyecto alrededor de Madrid. Declaraciones políticas recientes, como las del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, han contribuido a reforzar esa idea.
Pero la realidad es bastante más compleja —y mucho menos espectacular—: la M-70 no existe como proyecto unitario. Lo que algunos presentan como una futura circunvalación es, en realidad, una suma de tramos independientes, con distintos niveles de desarrollo y sin una planificación común.
Emiliano García-Page: "Este proyecto no puede sonar a quimera. Existe un grave problema de congestión del tráfico en el entorno de Madrid que, en nuestra región, afecta especialmente a los corredores. Necesitamos soluciones reales y eficaces. Y tampoco podemos olvidar todas las infraestructuras y vías pendientes de desbloqueo en el resto de la región."
La M-70 no es una autovía: es un “collage” de infraestructuras
Cuando se habla de M-70, en realidad se está describiendo un hipotético anillo exterior formado por conexiones entre distintos puntos del entorno de Madrid:
- Tarancón – Guadalajara
- Guadalajara – Segovia
- Segovia – Ávila
- Ávila – Maqueda
- Maqueda – Toledo
- Toledo – Ocaña
- Ocaña – Tarancón
Sobre el papel, estas conexiones formarían una gran circunvalación exterior, mucho más lejana que la M-50.
Pero aquí está la clave: ese anillo no existe como proyecto conjunto, ni está planificado como tal.
Tramos que sí existen… y los que no
Parte de la confusión viene de que algunos segmentos de ese hipotético recorrido ya están construidos o funcionan como vías de alta capacidad.
Por ejemplo:
- El tramo entre Ocaña y Tarancón ya está resuelto mediante autovía
Sin embargo, otros enlaces fundamentales simplemente no existen ni están previstos a corto o medio plazo.
El caso más claro:
- La conexión por autovía entre Tarancón y Guadalajara
El propio ministro de Transportes, Óscar Puente, descartaba recientemente este tramo, lo que rompe directamente la continuidad de ese supuesto anillo.
Por qué se ha construido este relato
La idea de la M-70 encaja muy bien en el imaginario del sistema radial de Madrid:
- M-30
- M-40
- M-50
A partir de ahí, pensar en una nueva circunvalación parece lógico.
El problema es que, en este caso, no hay una decisión estratégica detrás, sino la reinterpretación de proyectos aislados como si formaran parte de un plan global.
El factor político: cuando una idea se convierte en reivindicación
Las declaraciones de Emiliano García-Page reclamando esta infraestructura han contribuido a reforzar la percepción de que existe un proyecto real.
Pero lo que hay es otra cosa:
una reivindicación territorial basada en infraestructuras deseadas, no en una planificación aprobada.
Es decir, la M-70 funciona más como argumento político que como proyecto técnico.
Un anillo imposible (al menos hoy)
Para que la M-70 fuera una realidad, sería necesario:
- Ejecutar múltiples tramos nuevos
- Coordinar distintas administraciones
- Superar importantes barreras ambientales
- Asumir una inversión muy elevada
Y, sobre todo, definir un proyecto único que hoy no existe.
La M-70 no es una autovía en construcción ni un proyecto en marcha. Es una idea construida a partir de piezas sueltas, algunas reales y otras hipotéticas.
Un concepto que funciona bien como titular, pero que se desdibuja en cuanto se analiza tramo a tramo.
Y quizá ahí está la clave: no todo lo que parece una gran infraestructura lo es. A veces, es simplemente la suma —interesada o no— de muchas pequeñas historias.